Peor que una cobra

He de reconocer y reconozco que el tema de la cobra y el #todossomosChenoa me tiene loca.

Y mira que estamos hartos del temita, que hasta en la sopa y los telediarios lo tenemos, pero es que hay algo que yo no puedo entender y es, como la gente sigue discutiendo si hay cobra o no hay cobra y nadie habla de lo que realmente importa. Si si, de las palmaditas en la espalda de Bisbal.  ¡Qué más da si hay cobra o no hay cobra! Para mi lo verdadeamente humillante son esas palmaditas en la espalda que Bisbal le propera a Chenoa justo antes del cobraonocobraquémásdahombreya.

Venga, no me digáis que no os ha pasado. Abrazar a alguien y que ese alguien te abrace pero que su vez te de unas palmaditas en la espalda mientras dura el abrazo. Esas palmaditas son lo peor. Peor que una cobra, peor que un escupitajo en la cara, peor que nada. Esas palmaditas lo dicen todo, “venga, venga, ya ya,  que ya se ha terminado el abrazo, que estás emocionada y para mi esto es muy violento”. Y si ya te pasa con tu ex es como para exiliarse a Islandia y no volver nunca más.

Madre mia del amor hermoso como odio esas típicas palmaditas en la espalda. Pobre Chenoa. Pero una cosa te digo Bisbi, tú lo pierdes. Que Chenoa salió en chándal una vez y que después del concierto seguramente se lo volvió a poner y que volvió a llorar como una descosida, si. Pero que un día lo superará, también. Aunque tengamos que hacer una petición en change.org para pagárle un psicólogo entre todos los españoles. Lo superará, y te verá en las revistas con uno de esos pibonazos y ya no le dolerá. O por lo menos, ya no le dolerá tanto. Y mientras tanto se dará un atracón de bombones, tirará de agenda, y se beberá unos gin tonics. Y como todos sabemos unos gin tonics + unos bombones: cóctel ideal para alegrar corazones.

corazonesrotos

(Muy pronto en Oh my Kit)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *