La boda de Mery y Jaime

Este post llega con un año de retraso, pero ya se sabe que las cosas importantes se hacen esperar.

Y si no que se lo pregunten a Jaime, el novio de esta boda tan bonita que llega en forma de post.

Cuando por fín se decidió, estábamos todos más nerviosos que la propia novia. Después de 8 años nos esperaba un gran día, el mejor de su vida para ellos, y uno de los inolvidables para todos los que fuimos testigos de ese 22 de octubre.

Mi amiga Mery llevaba traje de Otaduy, y estaba impresionante. Se vistió y maquilló en la propia finca donde tuvo lugar la boda, Finca Villanueva, y era todo tan bonito que ni siquiera nos dimos cuenta de que llovía.

El tocado de flores naturales era de Rita Von y para los zapatos eligió Resán.

El ramo, y toda la decoración floral, de Aquilea.

Jaime llevaba chaqué de Chaqués.net y chaleco de Guzmán.

Cata (#babyohmykit) tuvo el honor de acompañar a la novia. El vestido se lo compré en Zara (a veces Amancio nos surte con verdaderas maravillas bodiles…) y la coronita la encargué a Sarabia Floral, donde se portaron de 10 y fueron capaces de replicar justo lo que estaba buscando.

La ceremonia civil, emotiva y lacrimógena a rabiar, tuvo lugar debajo de un porche que decoraron con brezo a dolor, lo que le daba el toque mágico y campestre que tanto nos gusta.

La espectacular comida la sirvió el catering Ciboulette y Oh my Kit! se encargó también de diseñar y montar el seating.

La súper fiesta estuvo amenizada por Dándote Ritmo y, como no podía ser otra manera, por PLAN B, el grupo de música del novio y sus amigos, que nos dio un subidón que todavía me dura.

   

Y en lugar del clásico vals, bailaron Brown eyed girl, una de mis preferidas y un acierto total.

Desde aquí, si me estáis leyendo, propongo repetir por vuestro primer aniversario, seguro que más de un invitado secunda mi propuesta..

Todas las fotos son de Momem fotografía

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